Tuesday, April 9, 2013

De la censura, las amenazas, el amordazamiento, y la intimidación.


De la censura, las amenazas, el amordazamiento, y la intimidación. Por Charlie Bravo.

Les tengo que confesar que no me tomó por sorpresa que  Yoani Sánchez –no la voy a llamar escritora ni periodista, que no es ninguna de las dos cosas, a ver si todo queda claro y la farsa y la falacia son llamadas por lo que son- hiciera una llamada amenazante desde Holanda, en tono descompuesto a mi amigo Luis Cino, un par de días después que él publicara su artículo Para evitar confusiones en su magnífico blog personal, El Círculo Cínico.
Como soy amigo de Luis no le pido permiso para defenderlo, ya que es mi deber hacerlo y no le pido tampoco permiso para publicar esta opinión, que es muy personalmente mía. Creo que debo aclarar algunas cosas, la primera que Luis Cino tiene todo el derecho del mundo a publicar lo que le venga en ganas, en el medio que le parezca, y sobre todo, en el medio que el gestiona, como es el semanario Primavera Digital, su blog el Circulo Cínico, los blogs de sus amigos, los medios de prensa que decidan que su material es digno de publicación, y donde se le antoje. Yoani Sánchez, tiene el derecho a réplica, y el derecho a escribir lo que le parezca y a publicar lo que estime conveniente en los medios que controla ella, y en los periódicos que publican sus columnas. Pero no tiene el menor derecho a llamar a un periodista independiente –o será que no sabe lo que significa independiente- y tratar de intimidarlo, menos de hablarle de manera descompuesta, y aun menos, de sugerir que algo le puede suceder –y eso da risa, si no fuera trágico- por llevarle la contraria, expresar su opinión, y no escribir loas acerca de su persona. No, señora Sánchez, el periodista independiente, tal como indica esa condición, Luis Cino puede publicar lo que le venga en ganas. Y usted puede rebatirlo, como una periodista civilizada que dice ser. Lo de periodista sabemos que no lo es, lo de civilizada lo acaba de poner usted misma en veremos.
A ver si con este peripatético andar por el mundo (el mataburros es su mejor amigo, o será Google, usted que es tan tecnológica y tan freaky de las computadoras, asi que busque la palabra peripatético, que no es una ofensa) aprende usted, señora Sánchez, un poco de lo que significa la democracia, lo que significa la libertad de expresión y sobre todo, de que sus derechos pueden yuxtaponerse con los derechos ajenos, pero que sus derechos jamás pueden suplantar los derechos ajenos ni mucho menos puede usted pisotear los derechos ajenos por mucha fama y horas de vuelo que haya acumulado. También trate de aprender otra cosa, usted no representa a nadie mas que a si misma y a quienes la hayan elegido por votación legal para representarles. Por tanto, dudo mucho que usted represente al periodista y escritor –que si lo es- Luis Cino y además, estoy muy seguro de que usted a mi no me representa tampoco.
Me encantaría saber que diría la Sociedad Internacional de Prensa de la cual es usted vicepresidente. No creo que ellos tengan una posición que apoye la censura, las amenazas, el amordazamiento y menos aun los intentos de intimidación a periodistas.
Me pregunto también que tipo de democracia representa usted, con esas actitudes. Y me permito recordarle que cuando usted no quería saber nada de nada, en medio de la primavera negra, el periodista y escritor Luis Cino estaba informando al mundo de lo que sucedía en Cuba y de cómo se perseguía a personas que no hacían mas que expresar sus opiniones. Claro, al periodista Cino jamás se le ocurrió exigir a ninguna de estas personas un auto de fe, ni que sus opiniones fuesen concurrentes con las suyas propias. Usted, al parecer, cree tener un derecho extra, un derecho que no se si es feudal o dictatorial, pero si se que tiene ese mal creído derecho un tufo totalitario bastante desagradable.  También me gustaría recordarle y mencionar en público que no es la primera vez que censura usted a alguien de ese modo: ya trató de eliminar el blog del periodista independiente –que si lo es, las dos cosas- Iván García. En aquella ocasión no pudo usted lograrlo, se que lo intentará de nuevo, desde posiciones de fuerza, desde el poder que increíblemente le han concedido sin conocerla.
Por otra parte, le aclaro nuevamente, que escribo esto de motu propio, que los señores Cino y García (que señores son, no le quede a usted duda) no me han hecho ningún encargo al respecto. Y dicho esto, también le digo que no se moleste en ofrecer una disculpa, que se que no puede usted, desde ese ego que tiene y desde la altura del pedestal donde la han subido. Espero también que usted este convencida de su propia grandeza –aunque su actitud con el periodista y escritor Luis Cino demuestra que no hay tal, que esa condición es inexistente. Y también, me alegro que muchos la consideren un ídolo. Solo asegúrese de no tener pies de barro. Ni tejado de vidrio.
Charlie Bravo.

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