Tuesday, June 20, 2017

Obama esconde documentos de la NSA en su biblioteca.

Ultima Hora! La organizacion Judicial Watch descubre que el expresidente Barak Obama se llevo los documentos de la Agencia de Seguridad Nacional para su Biblioteca. El Presidente es el unico que puede pedirle los documentos a Obama, de lo contrario el sistema de obtencion de los documentos a travez del Freedom of Information Act (FOIA) pueden demorarse hasta 7 años...

Cronica del indio Hatuey: Emilio Bacardi

Cronica del indio Hatuey segun el libro "Cronicas de Santiago de Cuba", de Emilio Bacardi:
Velázquez pasó á Cuba en cumplimiento de
órdenes de Diego Colón, residente en Santo
Domingo (Haití), nombrado por los Reyes de
España Gobernador general de las Indias.
Ordenó la conquista de la isla deCuba. teme-
roso de que viniesen órdenes de España se-
parándola de su mando.
Confió Diego Colón á Velázquez la orden de
conquistar la isla deCuba y de edificar una
población: ésta fué Baracoa.
Salió Velázquez de Santo Domingo con cuatro
embarcaciones, llegando con felicidad á Cu-
ba, desembarcando en la extremidad Oriental.
Por aquellos contornos existía el cacique de
Guajabá, Hatuey, que sustrayéndose á la ti-
ranía de los europeos, con un número de sus
subditos, había pasado á Cuba, constituyen-
do un pequeño Estado en el cual reinaba pa-
cificamente.
Tan pronto como Hatuey se cercioró de la
llegada de los españoles, reunió á los suyos y
á los indios deCuba, sus convecinos, excitán-
dolos á la rebelión.
Entre otras cosas se dice que les dijo: «que
nada lograrían si no obtenían la protección
del Dios de los extranjeros, «Dios Todopode-
roso», y por el cual eran ellos capaces de
emprender lo imposible».
«Aquí lo tenéis—les dijo enseñándoles un pe-
queño cesto de oro,—aquí tenéis á ese Dios
por el cual no descansan. Obtengamos su
protección celebrando una fiesta en su ho-
nor».
La fiesta duró toda una noche. Al día si-
guiente les dijo Hatuey que no había segu-
ridad para ellos en tanto estuviese en la isla
el Dios de los extranjeros. «Lo ocultaríamos
en vano; si lo tragamos, nos abrirán el vien-
tre para encontrarlo en nuestras entrañas.
No conozco más que un lugar en donde depo-
sitarlo con seguridad: el fondo del mar. Qui-
zás se nos deje tranquilos sabiendo que ya su
Dios no está en nuestra tierra»; y el cesto,
con su oro, fué arrojado á las olas.
No se salvaron por esto los indios; lucharon,
combatieron, fueron derrotados y persegui-
dos sin tregua, hasta dar con Hatuey que
fué hecho prisionero.
Velázquez, con espíritu de crueldad, conde-
nó al héroe—el primer mártir cubano—al su-
plicio del fuego. Dicen las crónicas que, ata-
do al poste y con las llamas lamiendo sus
carnes, un fraile trató de convertirlo hablán-
dole del infierno y del paraíso.— «En el lugar
de delicias de que me hablas, ¿hay cristia-
nos?—le preguntó el cacique.—Sí los hay—
respondió el fraile;—pero allá sólo van los
buenos.—A lo que agregó Hatuey:—El mejor
no vale nada, y no quiero ir á un lugar en
donde me halle expuesto á encontrar uno
solo». La ejecución tuvo lugar en Yara, tie-
rras de Baracoa.

Cronicas de Santiago de Cuba, de Emilio Bacardi

Del libro, Cronicas de Santiago de Cuba, de Emilio Bacardi.

"En Cuba se almorzaba á las ocho, se comía de doce á una y se cenaba á las nueve. Des-
pués de comer se cerraban las puertas y se dormía la siesta."

VIDA.TIENDAS.INVASIÓN.
Níspero. La calle de San Juan Nepomueeno, entreTrinidad y Habana, era la del Níspero, por
* un frondoso níspero que se hallaba en medio de la calle. Fué calle de mujeres de mal
vivir.
Muelle nuevo. La esquina del Muelle Nuevo era la actual calle de Maceo, esquina á Cristina, cubierta
por el mar, y había mangles desde este punto hasta el arroyo Yarayó.
Santa marta. La plaza de la Libertad, fué de Santa Marta, y por corrupción después de Marte.
Aguadores. La vereda de Aguadores en la actual calle de San Tadeo, nombre dado por D. Tadeo de
las Cuevas, cuya casa de campo es la misma que existe hoy, frente al templo de Dolores,
y entonces era la loma frente á la ermita de Santa Ana (lugar de Dolores hoy). Por esa
vereda se iba por agua á los ríos. El mar formaba un brazo de agua que entraba por la calle de la Palma (después San Basilio) y la de la Catedral (hoy Heredia), llegando hasta la poterna de la fortaleza de Velázquez (San Juan Nepomuceno), San Basilio
y callejón de Manga Chupa.
La calle del Jagüey fué también de San José, estando cerrada por una casa que fué derri-
bada para su prolongación hasta el mar. Se llamó calle Nueva á la actual de la Trini-
dad.
La calle del Gallo se llamó Grand Rué por los franceses emigrados de Haití; asi como se
llamó El Lafayette á la casa (destruida) situada en San Antonio, esquina ¿Matadero Viejo.
Era un puerto de Haití ó Santo Domingo á donde llegó el general español Gálvez, con
la expedición salida de la Habana.
En 1710 estuvo temblando durante cerca de un raes, sin novedad alguna.
En 1776 publicó el Padre Serrano un poema sobre el terremoto de 1766, impreso en Mé-
jico.
En Cuba se almorzaba á las ocho, se comía de doce á una y se cenaba á las nueve. Des-
pués de comer se cerraban las puertas y se dormía la siesta.
Las tiendas de pulperías tenían el mostrador en la puerta y había que comprar desde la
calle. Aprovechando la consternación de los terremotos (1766), el jefe francés de Haití, Poban-
cas Cori, envió una expedición de mil hombres á las órdenes del general Tanquemai.
Desembarcó en el surgidero de Juraguá,...

Monday, January 16, 2017

Ciberataque al Vaticano

De acuerdo a las autoridades italianas, la información a la que se accedió ilegalmente fue almacenada en servidores de Estados Unidos, llevando a una investigación abierta con la asistencia de la división de asuntos cibernéticos del Federal Bureau of Investigation (FBI).
Las autoridades sospechan que los hermanos Occhionero tendrían vínculos con los masones, porque el malware que usaron en el hackeo fue llamado “Pirámide del Ojo”, que se cree es una referencia al ojo que todo lo ve de Dios, u Ojo de la Providencia, un símbolo típicamente asociado con la masonería. Muchas de las cuentas comprometidas pertenecían a miembros masones.
Giulio Occhionero, de 45 años, y su hermana, Francesca Maria Occhionero, de 49, fueron arrestados por la policía italiana tras un ciberataque que afectó las…
ACIPRENSA.COM

Monday, January 9, 2017

Acerca de la muerte en Dos Rios de Jose Marti:


En aquellos días me escribió una carta el Capitán
Juan Maspons Franco, Director después del periódico-
'•La República", pidiéndome datos sobre aquel desas-
troso acontecimiento, y yo le contesté lo que á conti-
nuación copio:— "La Caridad del Almagre. Junio tío
de 1895.— Señor Capitán Juan Maspons Franco.— Mi
estimado amigo :—Voy á contestar sn estimable carta
de fecha 10 del corriente, donde con su amabilidad
acostumbrada me pide informes sobre el combate de
"Dos Rios" en que tuvimos la desgracia de perder al
Gran Martí. Me había hecho el propósito de no ha-
blar nunca de este infausto acontecimiento, ni de lo
que lo motivó, pero las razones por Ud. aducidas en
su carta y la promesa que me hace de.no publicar
nada do este suceso hasta la terminación de nuestra
lucha, me animan á romper el silencio que me habia
propuesto guardar. He aquí la relación de este acon-
tecimiento: En las primeras horas del 19 de Mayo
habia salido con dirección á algunas viviendas próxi-
mas al campamento, un Capitán de apellido Ramos;
este oficial so encontró con los exploradores de la co-
lumna enemiga, que guiada por un individuo que ha-
bía enviado el General Gómez al pueblo de Reman-
ganaguas en solicitud de algunos efectos, se aproxi-
maba á nuestro campamento.— Con este aviso el Ge-
neral Gómez me dió órdenes de preparar la fuerza,
compuesta toda de oGO hombres de caballería, incluso
jefes y oficiales.—Ordené en seguida que los Corone-
es Estrada y Esteban Tamayo con sus respectivas
fuerzas, ocupase el primero un camino que por nues-
tra retaguardia venía al campamento; y el segundo
otro camino de J¡guaní por nuestro flanco derecho.
Tratando de evitar con esta medida una sorpresa de
ataque combinado como era de presumirse. Los Ge-
nerales Gómez, Masó, Borrero, Teniente Coronel Ama-
dor Guerra y yo, que era el Jefe de Día, con el Capi-
tán Juan Arias y 10 hombres de mi Escolta, salimos
en busca del enemigo. Este se hallaba acampado ha-
ciendo su primer rancho, á media legua próximamen-
te de nosotros, del otro lado del rio "Contramaestre"
en su marjen izquierda. Por su frente tenia la colum-
na un estrecho callejón cercado de alambre y de un
terreno poco accesible para la caballería. Por su iz-
quierda, el río con precipitada bajada y profundo barranco, 
y por la derecha y retaguardia inmenso bos-
que de árboles seculares, que abría en pequeño semi-
círculo, formando una sabaneta de estrechas dimen-
siones. 150 hombres, más ó menos, con Gómez y Mar-
tí á la cabeza, cargamos resueltamente sobre la avan-
zada enemiga que cerraba el callejón de la cerca de
alambres. Macheteamos allí una parto de la avanza-
da, y seguimos adelante, salvado ol obstáculo, hasta
que uos colocamos á tiro de pistola de la infantería
enemiga que había tomado posiciones muy ventajo-
sas detrás de los árboles. Tres cuartos de hora duró
aquella lucha. Tuvimos al fiu que replegamos hacia
el camino que habíamos traído, dejando en poder del
enemigo, sin apercibirnos de ello, el cadáver de Martí
que había caído á cuatro pasos de la línea de fuego de
los contrarios. Martí fue hasta allí revolver en ma-
no, no llevado por la genial impetuosidad del caballo
qne montaba, como se ha dicho, pues éste no hizo
más que obedecer al ginete, sino impulsado por un
hermoso arranque de valor heroico, creyendo tal vez
de este modo arrastrar á los suyos y conseguir la de-
rrota del enemigo. Nadie le vió ni siquiera caer, por-
que el denso humo que produce la pólvora en los
combates, se concentra más aún, cuando éste se efec-
túa en medio de un bosque, donde el aire es de más
difícil circulación. A pocos momentos de iniciada la
retirada, anunciaba el Alferez Angel Guardia, que
acompañó á Martí, hasta la misma línea enemiga
donde cayera muerto, que aquel había sido herido de
dos balazos á su lado y que á pesar de los esfuerzos
que hizo no había podido recogerlo. Así murió Martí,
en los campos libres del abrupto Oriente, con el pe-
cho y cuello atravesados y de cara al Sol, el 19 de
Mayo á la una del día, y en los primeros albores de
la Revolución cubana, que tanto le debía y á la que
tanta falta debía hacer. En cuanto á mi juicio mili-
tar de aquel combate que Ud. rae pide, sólo podré che-
cirle lo que fácilmente habrá comprendido, conocien-
do la topografía del lugar en que se libró. Yo creo
que haber esperado al enemigo en el campamento,
cuya dirección traía, no era sensato, pero mucho me-
nos atacarlo con caballería en sus inespugnables po-
siciones. Haber esperado al enemigo en la orilla
opuesta del río, desmontando una parte de la caballe-
ría y hasta flanquearlo por su derocha, era lo único
3ue debía y pudo hacerse. No se hizo, y culpa, sin
uda fué del General Gómez que dirigió el combate. 
Pues á los otros jefes no le cabe ni la responsabilidad
colectiva de la consulta, que no hubo. Y para mayor
abundamiento,' el Geneial Gómez, conocía más que
todos aquel territorio, desde la guerra de los 10 años.
Es todo cuanto debo hoy decir, como testigo presencial
de aquel doloroso suceso, }' en obsequio a su deseo pa-
triótico. Soy de Ud. atento, seguro servidor y amigo.

Fragmento del libro:." Primera parte de un libro para la historia, Cuba de Juan Maso Parra.

Excelente recopilacion de datos historicos de Cuba del sitio El Veraz.





Nace Carlos Mendieta Montefur, el 4 de noviembre de 1873 en el ingenio “La Matilde”, propiedad de su padre Don Bartolomé Mendieta y Yasnis, el cual se encontraba ubicado en el término municipal de San Antonio de Vueltas, perteneciente en aquel entonces a la provincia de Santa Clara.
Don Bartolomé Mendieta y Yasnis era un emigrante español, natural de Villado, en la provincia de Bilbao, España, quien llega a Cuba a temprana edad. Hace fortuna como hacendado azucarero y contrae matrimonio con la Señora Flora Montefur y Fernández, una cubana perteneciente a una distinguida familia de Madruga, en la Habana.
De este matrimonio nacerían 6 hijos: María Luisa, Pedro, Pablo, Úrsula, Isabel y el menor de la familia, Carlos Mendieta y Montefur, el futuro Presidente de Cuba.
La posición económica de la familia Mendieta Montefur, era sumamente holgada, además del Ingenio “La Matilde”, era propietaria del Ingenio ¨América¨ en la provincia de Pinar del Rio.